El neurofeedback ayuda a niños y adolescentes a regular su ansiedad de forma natural y permanente. Sin medicamentos, sin efectos secundarios. Más de 30 años de experiencia en Guadalajara.
La ansiedad es una respuesta natural del cerebro ante el peligro. Pero cuando esa alarma se activa todo el tiempo sin razón real, tu hijo vive en un estado constante de alerta que le impide disfrutar su infancia.
La ansiedad en niños no siempre se ve como “nerviosismo”. A veces se disfraza de berrinches, dolores de panza o problemas para dormir.
Se preocupa por todo: la escuela, sus amigos, que algo malo pase, que lo abandonen. Piensa demasiado en el “qué tal si”.
Llora o se angustia intensamente al separarse. No quiere ir a la escuela, a fiestas ni quedarse con otros.
Se queja frecuentemente de dolor de panza, cabeza, náuseas o mareos, especialmente antes de la escuela o eventos sociales.
Le cuesta conciliar el sueño, tiene pesadillas recurrentes, no quiere dormir solo o se despierta muchas veces.
No quiere participar en clase, evita fiestas, no habla con desconocidos, se aísla de sus compañeros.
Reacciones desproporcionadas, llanto fácil, explota ante cambios pequeños o situaciones inesperadas.
Pregunta una y otra vez si está haciendo bien las cosas. Necesita que le repitan que todo está bien.
Se frustra si algo no sale perfecto, borra y repite muchas veces, llora por errores pequeños.
Cada tipo tiene sus propias características. El neurofeedback es efectivo para todos porque entrena al cerebro a regular las respuestas de estrés.
Miedo intenso a separarse de los padres o cuidadores. Llora al ir a la escuela, no quiere quedarse con otros adultos, necesita estar siempre cerca de mamá o papá.
Preocupación excesiva por muchas cosas: calificaciones, salud, familia, desastres, el futuro. Siempre está pensando en lo peor que puede pasar.
Miedo intenso a situaciones sociales: hablar en clase, conocer gente nueva, fiestas. Puede paralizarse o evitar estas situaciones completamente.
Miedo desproporcionado a cosas concretas: oscuridad, animales, alturas, tormentas, payasos, inyecciones. El miedo afecta su vida diaria.
Episodios repentinos de miedo intenso con síntomas físicos: palpitaciones, dificultad para respirar, mareos, sensación de que algo terrible va a pasar.
Muchos padres no saben que los síntomas físicos de su hijo pueden tener origen en la ansiedad. Si el pediatra no encuentra causa médica, la ansiedad puede ser la respuesta.
En lugar de solo tratar los síntomas, el neurofeedback entrena al cerebro a desactivar la respuesta de alarma constante. Tu hijo aprende a estar tranquilo desde adentro.
El cerebro de un niño ansioso produce demasiadas ondas rápidas (beta alta) que lo mantienen en alerta. El neurofeedback le enseña a producir ondas más calmadas.
Identificamos exactamente qué áreas del cerebro están sobreactivadas generando la ansiedad de tu hijo.
Tu hijo ve películas o series mientras su cerebro aprende a reducir las ondas de estrés y aumentar las de calma.
En 20-30 sesiones, el cerebro aprende a regularse solo. Tu hijo se siente tranquilo, seguro y confiado sin necesidad de medicamentos.
Cambios reales que transforman la vida de tu hijo y de toda la familia.
Concilia el sueño rápido, sin pesadillas ni despertares nocturnos.
Ya no llora ni se angustia al separarse. Disfruta de la escuela y sus amigos.
Participa, opina, prueba cosas nuevas sin miedo paralizante.
Menos berrinches, menos irritabilidad, mejor relación con hermanos y compañeros.
Desaparecen los dolores de panza y cabeza causados por la ansiedad.
Puede ser niño sin preocupaciones de adulto. Juega, ríe y explora con libertad.
Con la terapia de Neurofeedback hemos visto muchos cambios en nuestros pequeños. Tienen mayor contacto visual, un lenguaje entendible, con mayor expresión y regulación emocional. Estamos muy felices por los avances.— Pam Ramírez, mamá de pacientes
Resolvemos las dudas más comunes de padres preocupados por la ansiedad de sus hijos.
Cierto nivel de ansiedad es normal en el desarrollo infantil (miedo a la oscuridad, nervios antes de un examen). Sin embargo, cuando es desproporcionada, persistente y afecta su vida diaria (escuela, amistades, sueño), se convierte en un trastorno que necesita atención profesional. Cuanto antes se trate, mejores son los resultados.
Sí. El neurofeedback entrena al cerebro a regular las ondas cerebrales asociadas con el estrés y la ansiedad. Reduce significativamente los síntomas incluyendo preocupación excesiva, miedos, problemas de sueño e irritabilidad. Los resultados son permanentes y no requieren medicamentos.
Para ansiedad generalmente se recomiendan entre 20 y 30 sesiones. Los primeros cambios se notan entre la sesión 6 y 10: mejor sueño, menos preocupaciones, más tranquilidad. Cada sesión dura 30-55 minutos, 2-3 veces por semana.
Los medicamentos ansiolíticos y antidepresivos en niños pueden causar somnolencia, cambios de apetito, náuseas y agitación. Además, generan dependencia y los efectos desaparecen al dejar el medicamento. El neurofeedback es una alternativa sin efectos secundarios con resultados permanentes.
No. La ansiedad tiene componentes genéticos, biológicos y ambientales. No es culpa de nadie. Lo importante es que estás buscando ayuda, y eso es lo mejor que puedes hacer por tu hijo. El neurofeedback le da a su cerebro las herramientas para regularse por sí mismo.
Sí. La ansiedad infantil no tratada puede intensificarse con el tiempo, afectar el rendimiento escolar, las relaciones sociales y la autoestima. Puede llevar a depresión en la adolescencia. La buena noticia es que es muy tratable, especialmente con intervención temprana.
Agenda tu cita y descubre cómo el neurofeedback puede devolver la calma a tu hijo y a toda tu familia.
Quiero ayudar a mi hijo